Daneses
En 1896, ante el fracaso de la Colonia Belga Mbocajaty, el gobierno de Juan Bautista Egusquiza resolvió vender las tierras al danés Emilio Johannsen, quien la rebautizó como Colonia Elisa, en homenaje a su esposa, la alemana Elisa von Poleski.[4]
La primera junta administrativa del poblado fue creada el 21 de junio de 1899, bajo la dirección del propio Johannsen. Pronto empezaron a llegar nuevos habitantes a la colonia: alemanes, finlandeses, daneses y suecos.
Entre 1900 y 1940 arribaron más extranjeros, lo cual aumentó la población.[5]
Entre los apellidos de origen danés presentes en la sociedad paraguaya, se encuentran: los Andersen, Bundgaard, Jakobsen, Johansen, Jorgensen, Laniec, Larsen, Nielsen, Pedersen, Rasmussen, Scavenius, Sórensen.
Finlandeses
Antecedentes
Cerca de un millón de finlandeses abandonaron su tierra entre el S. XIX y el S. XX, para dirigirse principalmente a los Estados Unidos, Canadá, Rusia y Australia.
Sin embargo, la cantidad de individuos que optaron por venir hacia Latinoamérica fue considerablemente inferior.[6]Debido a que esta migración en particular fue escasa, involucrando a unos cientos de personas, es considerada poco menos que un "episodio exótico".[7]
En 1906, noble Arthur Thesleff fundó el primer asentamiento finlandés en Sudamérica, concretamente en la provincia de Misiones, Argentina. Recibió el nombre de Colonia Finlandesa.[8]
Unos años más tarde, en 1909, otro grupo de inmigrantes finlandeses y suecos se estableció en el sur del Brasil.[9]
Utopía a orillas del Paraná
El establecimiento de colonias en lugares tan lejanos estuvo enmarcado en el movimiento del socialismo utópico, muy en boga en ese tiempo en Viejo Mundo.[10]
Este fenómeno fue conocido como fiebre tropical y afectó a Finlandia en la década de 1920, dando lugar a planes para habilitar cuatro nuevas colonias, tres de las cuales llegaron a materializarse en Brasil, Paraguay y República Dominicana; todas ellas basadas en los principios vegetarianos.[11]
De este modo se establecieron los primeros finlandeses en suelo paraguayo, en la Colonia Villa Alborada de Itapúa, fundada en 1920.[12]
La vida en las colonias utópicas finlandesas tenían ribetes de aventura, pues involucraba a personas que simplemente venían a probar suerte o bien deseaban tener una vida más fácil y placentera para ellos y sus hijos. La mayoría de los migrantes, sin embargo, tenía motivos más tracendentales, como la búsqueda espiritual de un mundo mejor.[13]
Las corrientes de pensamiento en estas comunidades era amplias y variadas, pues abarcaban el socialismo, el nacionalismo, el cristianismo, la teosofía, el vegetarianismo y la búsqueda de la fortuna.[14]
A pesar de que este modelo de vida comunitaria terminó fracasando, varios de sus miembros se instalaron de manera definitiva en el lugar, que con el tiempo se convirtió en el municipio de Nueva Alborada.
Suomi sydämessä
En 2012, un equipo de la televisión finesa visitó Nueva Alborada, para rastrear los vestigios de la colonia utopista instalada allí. El resultado de sus pesquizas fue plasmado en el documental Suomi sydämessä (corazón finlandés).
Durante las entrevistas a varios miembros de la comunidad, se pudo constatar que los adultos mayores aún empleaban el finés en su vida cotidiana.
Islandeses
En 1885, el inmigrante sueco Karl Gustaff Rehnfeldt llegó a Paraguay.
Poco después contrajo matrimonio con la ciudadana islandesa Helena Nilsson (o Nilsdótter), cuya familia residía en Asunción. Una hermana de ésta, María Mortenson Nilsdótter, emigró posteriormente al Brasil.
Noruegos
A principios del S. XX, el noruego Pedro Christophersen había adquirido unas 70.000 hectáres de tierra en un paraje denominado Apere´a, cercano al pueblo de Carmen del Paraná, en Itapúa.[15] Allí creó un establecimiento para la extracción y procesamiento de madera, por medio de un moderno aserradero. Christophersen era un acaudalado hombre de negocios que residía en Buenos Aires y que entre otras cosas, había financiado la expedición de Roald Amundsen al Polo Sur.[16]
En 1927 puso en movimiento un plan colonizador en dichas tierras, para lo cual se radicaron en el lugar unas 2000 familias, además de que su empresa habilitó casas, escuelas e iglesias y construyó una vía férrea de 20 kilómetros de extensión. Así nació la colonia Fram, cuyos primeros pobladores colonos de origen belga, eslavo, noruego y sueco.[17]
Fram es una palabra noruegaque significa "adelante"; y es el nombre de la famosa naveque llevó al explorador Fridtjof Nansen y a su tripulación a la banquina ártica, en 1893.[18]
Ya en los años 30, otro noruego, Haakon Petersense instaló en la capital paraguaya, proveniente de la Argentina. Había migrado de Noruega a ese país 1907, donde además se casó y tuvo 3 hijos.[19]
El Sr. Haakon fundó una empresa dedicada a la importación y venta de maquinarias de origen escandinavo, que con el tiempo se convirtió en una de las más importantes de su rubro en el país.[20]
Suecos
En octubre de 1852, proveniente de la Argentina, arribó al país el marino Oscar August Liljedhal, contratado por el gobierno de Don Carlos A. López para trabajar en la planta siderúrgica de La Rosada, en Ybycuí. Venía a ocupar el cargo de director luego del fallecimiento (por suicidio) de su anterior director, el inglés Henry Godwin, aunque por poco tiempo, ya que 1854 salió del Paraguay y se instaló nuevamente en la Argentina. Allí murió en 1869.[21]
Por la misma época que Liljedhal, otro compatriota suyo, el naturalista Eberhard Munck af Rosenschold, natural de la ciudad de Lund, se estableció en Asunciónluego de haber vivido algún tiempo en Pilar. Allí había contraído matrimonio con Marcelina Rivarola, perteneciente a una familia tradicional, lo cual le permitió ganarse el aprecio del presidente López, de quien fue médico de cabecera hasta su fallecimiento en 1862.[22]
Munck era un hombre de gran talento, políglota, aunque algo tímido y reservado; sus contemporáneos decían que él era quien "conocía mejor el Paraguay que ninguna persona viva". Se dedicó a las actividades ganaderas, además de organizar expediciones científicas que le permitieron reunir una importante colección de plantas, pájaros e insectos. Fue arrestado en 1868 y murió lanceado en Caacupéal año siguiente, acusado de conspirar contra el Mariscal.[23]
Luego de la guerra de la Triple Alinaza, se registraron los ingresos de Erik Torsten Lindgren y Luis Gustav Littorin. El primero fue un botánico que realizó expediciones científicas al Mato Grosso y al Chaco Boreal junto a su compatriota Claes Christian Olrog. Posteriormente se estableció en Villa Elisa, donde formó familia con la danesa Ellen Johansen.[24]
Por su parte, el colono Luis Gustav Littorin (1835-1902) había capitaneado varios barcos del ejército argentino, además de ser proveedor de las fuerzas aliadas, actividad que le permitió acumular una importante fortuna. Ya en la pos-guerra, adquirió una propiedad que había pertenecido a la Madame Lynch, en Patiño cué, jurisdicción de Itauguá, donde fijó residencia. Littorin contrajo matrimonio con Doña Catalina Giménez, una paraguaya, sin dejar descendientes.[25]
En 1893, otro naturalista sueco, Carl Axel Lindman, visitó el país en misión de estudios. De vuelta a su patria publicó Recuerdos del Paraguay.[26]
Villa Elisa
Hacia 1890, dentro de las medidas que adoptó el gobierno para incentivar la repoblación del país tras la devastadora guerra,[27] en el lugar conocido originalmente como Fortín de San Marcosfue creada la Colonia Belga Mbocajaty, con inmigrantes de esa nacionalidad, a los cuales se les sumaron poco después, franceses e italianos.
Los primeros habitantes se dedicaron la agricultura, especialmente la producción fruto-hortícola; posteriormente los belgas y franceses migraron a la capital, aunque no los italianos. El Gobierno optó entonces por vender las propiedades al ciudadano danés Emilio Johannsen, quien recurrió a inmigrantes suecos para seguir con la producción agrícola y así darle continuidad a la colonia.[28]
En el año 1896 la Colonia Belga pasó a llamarse Colonia Elisa (actualmente municipio de Villa Elisa), en homenaje a su esposa, la señora Elisa Von Poleski, de origen aristocrático alemán.
Algunos apellidos suecos que perduran en esa ciudad, así como otros puntos del Paraguay son: Akemark, Carlstein, Gustaffson, Knutson, Lindgren, Lindstrom, Ljumberg, Olofson, Safstrand, Sitjar, Sodestrom, Wiezel.
Karl Gustaff Rehnfeldt
Uno de los más destacados inmigrantes suecos fue el ingeniero y constructor Karl Gustaff Rehnfeldt (1859-1930).
Hijo de Anders Rehnfeldt y Ana Gretta Dotter, nació en la localidad de Vestergård, provincia de Östergötland, situada a orillas del mar Báltico. Llegó al Paraguay en 1885 y se casó con la islandesa Helena Nilsson, con quien tuvo numerosa descendencia.
Entre los varios edificios que construyó en la ciudad de Asunción figuran:
- La vivienda de la familia Torres (hoy sede del Ministerio del Interior).
- La mansión de Don Pacífico de Vargas (hoy sede de la Vicepresidencia de la República)[29]
- La mansión de Don Victor Heyn (hoy Centro Cultural del Embajada del Brasil).
- la masión de Don Luis Patri (hoy sede del Correo Paraguayo)
- El templo de la iglesia Protestante Alemana.
- La sede de la Alianza Francesa.
Karl Rehnfeldt fue presidente del Centro de Constructores del Paraguay. Murió en Asunción en 1930.
https://es.wikipedia.org/wiki/Inmigraci%C3%B3n_n%C3%B3rdica_en_Paraguay
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